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Trump sienta a Putin y le explica cómo se hace una operación especial de verdad

WASHINGTON.— En un gesto de cooperación pedagógica internacional, Estados Unidos anunció esta semana que impartirá un taller intensivo a Rusia titulado “cómo hacer una operación especial sin llamarla invasión, edición deluxe”, con un caso práctico ambientado en Venezuela y un objetivo académico: “descabezar” —metafóricamente, por supuesto— la dictadura de Nicolás Maduro.

Según fuentes muy bien informadas (es decir, un pasillo con alfombra), el curso incluye módulos clave como Narrativa Creativa Aplicada, Sanciones para Principiantes y Transiciones Democráticas con Aplausómetro. El material didáctico vendrá con mapas que no dicen “mapas”, comunicados que no dicen “comunicados” y un glosario donde “libertad” aparece subrayada tres veces.

“Rusia tiene buena intención, pero le falta branding”, explicó un funcionario que pidió no ser identificado porque estaba ocupado ensayando frente al espejo. “Nosotros enseñamos cómo convertir una operación especial en una experiencia internacional con hashtags, conferencias de prensa y la solemnidad justa para parecer inevitable”.

El caso venezolano, aclaran, será tratado como simulacro: nada de fechas, nada de planes, nada de realidades incómodas. “Aquí no se invade, se acompaña”, dijo otro experto mientras acomodaba un gráfico ascendente que siempre sube aunque la realidad baje. “No se derroca, se facilita; no se presiona, se incentiva”.

Desde Moscú, la reacción fue cauta. Un portavoz celebró el intercambio académico, pero pidió que el taller incluya el módulo Cómo Sonreír en la ONU sin Reírse. “Tomamos nota”, respondió Washington, agregando un bonus track: Cómo Explicar Todo en 140 Caracteres.

En Caracas, el gobierno negó estar al tanto del seminario, aunque aseguró que “no reconoce talleres que no cuenten con música, bailes y un decreto al final”. La oposición, por su parte, pidió copia del PowerPoint.

Al cierre de esta edición, Estados Unidos adelantó que el curso concluirá con un examen final: una rueda de prensa donde todos dicen que ganaron, nadie explica cómo, y el café se acaba antes que las respuestas. Porque si algo enseña la geopolítica moderna es que las operaciones especiales no se miden por resultados, sino por la elegancia del comunicado.

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