Arnoldo Alemán la embarra de nuevo.

El dinosaurio político recientemente estuvo dando declaraciones en una radio nacional y no desaprovechó la oportunidad para embarrarla de nuevo.

Nuestras fuentes nos informan que la cabina de la radio tenía un olor particular, como a brócoli con queso rancio y vino barato, y se dieron cuenta que en la silla donde se sentó el pactista había un chutrretazo de heces. Como ya se sabe, Alemán tiene historial en tirarse pedos con sorpresas, cuenta una leyenda que un día en una piscina el señor Alemán se tiró un airecillo sin darse cuenta que venía con enormes burbujas grasientas rellenas de heces líquidas, según dicen, en esa ocasión estaban presente su actual esposa, el famoso Bayron Jeréz y otros que andan por allí.

El punto es que el ex-gordo, ahora Don Pellejo, al parecer sigue tomando pastillas para bajar de peso, Xenecal, Tumba Grasa o alguna otra que le receta la Chayo.

Los trabajadores de la radio tuvieron que echar un tarro entero de Lysol y botar la silla, pues la mancha no se quitaba ni con Vanish extra juerte, y por el tamaño del churretazo, la silla parecía una obra de Jason Pollock.

Esperamos que por su bien, Rotoldo ya deje de andar metiéndose en política y se dedique a la pesca, la jardinería o a la exportación de abono orgánico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.