La Chayo y Mayorga: La Casa de los Chancrosos, el reality más aburrido de Nicaragua, anuncia sus nuevos fichajes
La producción de “La Casa de los Chancrosos”, ese programa donde un grupo de vagos se rasca los huevos frente a cámaras mientras Nicaragua se cae a pedazos, anunció hoy con bombo y platillo la entrada de dos nuevos “integrantes” que prometen “revolucionar” la audiencia (o al menos hacer que alguien despierte del coma).
El primero es Ricardo Mayorga, exboxeador, exalcohólico en activo y actualmente exmillonario. Mayorgita llega al encierro con un récord impecable: tres divorcios, dos riñones en liquidación y una deuda con la banca que ya superó el PIB de Costa Rica.
“Vine a pelear, pero si me dan trago y fiado, me quedo hasta la final”, declaró el pugilista mientras se rascaba la panza y pedía un “poco de fresco” para la gran goma de caballo.
Pero el fichaje bomba es La Chayo Murillo, vicedictadora de Nicaragua, primera dama, poetisa oficial y ahora concursante de reality. Según fuentes de la casa, La Chayo entró con su típica elegancia: escoltada por antimotines, con un maletín lleno de órdenes de captura y un libro de poesía erótica bajo el brazo.“¡Orden y disciplina, hijos de la gran puta!”, fue su primer saludo al entrar.
Inmediatamente amenazó con mandar a la cárcel a quien no lave los platos, a quien ronque fuerte y a quien se tire un pedo sin permiso previo. “Aquí se hace lo que yo diga o se van pa’ El Chipote a reflexionar sobre sus pecados”, advirtió mientras repartía miradas que derriten el cemento.
Lo más oscuro y glorioso del asunto: La Chayo anunció que todas las noches leerá en voz alta su poesía erótica personal a los houspedes. Sí, incluso al viejo chancho de Pollo Caldera, ese señor que ya parece que se murió hace tres temporadas y nadie se ha atrevido a sacarlo porque da lástima.
Testigos presenciales cuentan que anoche, durante la primera sesión poética, La Chayo le susurró al oído a Pollo Caldera:
“Tus arrugas son ríos donde quiero ahogarme,
tu aliento a muerto me excita, chancho mío,
ven, déjame montarte…”
A lo que Juan Caldera, que se pasea por la casa en calzoncillos le respondió a la Chayo en versos.
No te asustes, no te espantes… que esta turca es de elefante…
Y Murillo le contestó: No me asusto, no me espanto, que esa turca yo la aguanto…
Pollo Caldera, entre lágrimas y miedo, solo atinó a decir: “Comandanta, era broma… a mí ya no se me para ni con grúa… por favor, llévame preso”.
Fuentes cercanas al programa aseguran que los niveles de audiencia ya subieron un 300%. La gente no sabe si es por el morbo, por el terror o porque finalmente alguien está haciendo algo más patético que la realidad diaria del país.
Productores prometieron más sorpresas: “Si Mayorgita se emborracha y le pega a alguien, y La Chayo lo manda preso dentro de la misma casa… ¡boom! Eso es televisión de calidad”.
Bienvenidos a “La Casa de los Chancrosos: Edición Gulag Poético”.
Que gane el menos jodido… o el que La Chayo decida que gane. Amén.
