Maduro se convierte en el primer venezolano en entrar a EE. UU. sin pasaporte ni visa desde que Trump llegó al poder
WASHINGTON.— Contra todo pronóstico, contra toda fila consular y contra toda lógica migratoria, Nicolás Maduro hizo historia esta semana al convertirse en el primer venezolano que entra a Estados Unidos sin pasaporte, sin visa y sin cita en la embajada desde que Donald Trump tomó el poder.
Según fuentes fronterizas, Maduro no presentó documentos porque “no venía como persona, sino como problema internacional”, una categoría que, al parecer, tiene carril propio. “Aquí estamos acostumbrados a ver gente cruzando con lo puesto”, explicó un agente. “Pero este señor cruzó con sanciones, discursos y una inflación incorporada”.
Trump celebró el hecho como un logro de su política migratoria. “Hemos sido muy duros con Venezuela”, dijo, “tan duros que ahora hasta su presidente entra sin papeles. Tremendo. Nadie lo había hecho antes”. Acto seguido, aclaró que Maduro no entró realmente al país: “solo apareció en el sistema”, como un error burocrático con bigote listo para enfrentar a la justicia.
Maduro, por su parte, aseguró que no necesitó visa porque “la patria no se le pide permiso al imperio”, y que su entrada fue “simbólica, victoriosa y profundamente espiritual”. “Yo crucé por donde cruzan las sanciones”, añadió, señalando vagamente hacia el aire.
El Departamento de Seguridad Nacional confirmó que no hubo control migratorio porque no existe un formulario para dictadores sancionados que viajan en modo retórico. “Intentamos pedirle huellas”, dijo un funcionario, “pero solo dejó consignas”.
Mientras miles de venezolanos siguen esperando citas imposibles, pagando abogados y cruzando selvas, Maduro logró lo que parecía impensable: entrar a Estados Unidos sin papeles, sin maletas y sin intención de irse. Un récord migratorio que demuestra que, en la era Trump, no todos los venezolanos son iguales… algunos pesan más que otros en el radar.
