Les molesta que recordemos porque los ponemos frente al espejo de sus barbaries y crímenes
Nicaragua no olvida Abril 2018.
Mientras haya un nicaragüense con conexión a internet y memoria, la verdad seguirá viva. La memoria histórica no es venganza. Es la vacuna contra la repetición de la barbarie. Todos hemos escuchado esa frase que está bien quemada: “Quien olvida su pasado está condenado a repetirlo”, y desgraciadamente somos fáciles para olvidar, quitar importancia y menospreciar las lecciones del pasado.
¿Por qué recordar duele, pero es obligatorio?
- Para no repetir los mismos horrores.
- Para honrar a las víctimas y devolverles dignidad.
- Para educar a los jóvenes que no vivieron esa sangre.
- Para destruir la impunidad y la mentira oficial.
- Para construir un futuro real, no de amnesia.
Los homenajes no son odio. Son el “nunca más” hecho acción. Nicaragua 2018: La herida abierta.
En abril de 2018, una protesta pacífica contra la reforma al INSS se transformó en una rebelión cívica masiva. La respuesta del régimen fue brutal: más de 325 nicaragüenses asesinados, miles de heridos, presos políticos y decenas de miles de exiliados.
El 30 de mayo de 2018, Día de las Madres, miles marcharon en Managua y otras ciudades bajo el lema “La madre de todas las marchas”.
Fueron recibidos con balas de francotiradores y paramilitares. Ese día murieron al menos 15 personas y más de 199 resultaron heridas. Fue una de las jornadas más sangrientas.
El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la CIDH concluyó que el Estado cometió crímenes de lesa humanidad.
Hoy, pese a la censura, el exilio y la cárcel la gente sigue recordando aquello en la intimidad de sus casas.
El régimen controla las calles, cerró todos los medios y encarcela a quien disiente.
Pero no controla internet.
Desde cualquier país, los nicaragüenses seguimos compartiendo testimonios, fotos y videos.
Cada publicación es resistencia. Cada recuerdo es un golpe a la impunidad.
El mensaje directo a quien dice “ya basta, miremos al futuro”: No hay futuro decente sobre mentiras y sangre olvidada.
Recordar duele. Olvidar mata. Nicaragua no olvida el 30 de mayo.
