La relación entre sandinistas y ayatolas: Cinco décadas de «afinidad» política y poder concentrado
📻 Aquí podés escucharlo: Programa completo sobre los sandinistas e Irán explicado de forma breve
La relación entre el FrenteSandinista de Liberación Nacional (FSLN) y la República Islámica de Iránnace en un momento histórico muy particular: 1979. Ese año, en julio, lossandinistas derrocan a Anastasio Somoza en Nicaragua; en febrero, en Irán,triunfa la revolución encabezada por el ayatolá Ruhollah Khomeini, quederriba al sha Mohammad Reza Pahlavi. Aunque ideológicamente distintos —uno conraíces marxistas y nacionalistas latinoamericanas, el otro basado en el islampolítico chiita— ambos procesos se construyeron sobre un fuerte discursoantiimperialista y de confrontación con Estados Unidos.
Esa coincidenciageopolítica fue el punto de partida. Los años 80: acercamientos enmedio de la guerra En la década de 1980, Nicaraguaestaba inmersa en la guerra contra la “contra”, financiada por Washington. Enese contexto, el gobierno sandinista buscaba aliados políticos fuera del bloqueoccidental. Hubo intercambios diplomáticos con Irán, incluyendo la visita en1983 del ministro de Cultura nicaragüense, Ernesto Cardenal, a Teherán.Se exploraron posibilidades de cooperación económica y energética.
Sin embargo, la relación no fueuna alianza militar profunda. De hecho, el episodio más conocido que involucróa ambos países fue indirecto: el escándalo Iran-Contra affair(1985–1987).
Funcionarios de la administración Reagan vendieron armassecretamente a Irán y desviaron fondos para financiar a los rebeldes quecombatían al gobierno sandinista. Es decir, mientras Washington apoyaba a lacontra, también negociaba con Teherán.
Este episodio mostró cómo ambos paísesestaban en el centro de la geopolítica de la Guerra Fría, pero no consolidó unaalianza estructural entre Managua y Teherán. 1990–2006: pausa yreconfiguración Cuando el FSLN perdió laselecciones en 1990 frente a Violeta Barrios de Chamorro, la relación con Iránperdió relevancia. Durante los gobiernos liberales de los años 90 y principiosde los 2000, Nicaragua priorizó relaciones con Estados Unidos y organismosfinancieros internacionales.
El vínculo con Teherán quedó en un segundo plano. 2007 en adelante: reactivaciónestratégica El regreso de Daniel Ortegaal poder en 2007 marcó un giro. Ortega impulsó una política exterior orientadaa alianzas con gobiernos enfrentados a Washington: Venezuela, Cuba, Rusia ytambién Irán. En este período, la relación se volvió más visible ysimbólicamente intensa.
Durante la presidencia iraní de MahmoudAhmadinejad, hubo visitas oficiales y anuncios de cooperación. Ahmadinejadvisitó Managua en 2007 para la toma de posesión de Ortega.
Se firmaronmemorandos en materia de energía, vivienda y agricultura. Irán prometióinversiones millonarias, incluyendo proyectos de plantas lecheras y energíahidroeléctrica. Sin embargo, muchos de esos anuncios no se materializaronplenamente o quedaron en niveles modestos de ejecución. Esto es la Republika desde Nicaragua. La relación entre sandinistas y ayatolas: casi cinco décadas de afinidad política y poder concentrado
