Elvira, la señora chichona que vivía tirándole veneno a los tiktokers sandinistas y cochones, ahora va a salir con ellos en reality
¡El veneno se diluye con billetes! La Elvira, la señora chichona y venenosa ya tiene reality show.
Ay, mi gente, qué bonito es el mundo cuando el dinero hace de las suyas. La Elvira, esa misma doña tetona, boca de alcantarilla y alma de escorpión que pasaba sus días escupiendo veneno contra los tiktokers sandinistas y los cochones del algoritmo, ahora se va a sentar a tomar cafecito con ellos en un reality.
La que ayer los llamaba “ratas”, “vendidos”, “degenerados” y “lacras del pueblo”, hoy va a estar compartiendo casa, confesionario y probablemente tanga de baño con los mismos que antier vulgariaba.
Porque claro, el veneno es gratis en TikTok, pero la cuota del reality se paga en dólares contantes y sonantes.
El poder del dinero, cabrones. Ese que todo lo compra: dignidad, coherencia, tetas operadas y hasta la ideología de ocasión.
Ayer venenosa de teclado, hoy compañera de farándula con los mismos “cochones” que tanto criticaba. Mañana la veremos diciendo “ay, pero qué simpáticos son” mientras le brillan los ojos pensando en los contratos de publicidad.
Porque estos realities no son para gente con oficio, claro. Son para los que ya no saben qué más hacer con su vida: ex-famosos del TikTok, exfamosos, sandinistas, ex-todo.
Gente sin profesión conocida, pero con un ego del tamaño de la laguna de Tiscapa y una necesidad de exposición más grande que su cuenta bancaria. Ahí van todos, juntitos, a pelear por migajas de fama mientras el país real sigue en la misma vaina.
La señora venenosa ahora será “contenido”. La que vivía de destruir reputaciones ajenas ahora va a dejar que le destruyan la suya en prime time, por un buen cheque.
Ironías de la vida: la víbora terminó en el terrario con las otras serpientes. Bienvenida al circo, doña Elvira. Que le paguen bien. Total, la coherencia ya la vendió hace rato. Y por lo que se ve… salió barato.
Por el bastimento.com, donde el veneno se sirve con risa y sin anestesia.
Seguiremos informando.
