Las aventuras de la “compañera Daysi”, cargando sus maletas por América Latina
Atención, Nicaragua, llegó el segmento favorito de Migración y Extranjería. ¡DEL TIMBO AL TAMBO CON Daysi Torres!
Periodista. Exalcaldesa de Managua. Actual embajadora y probablemente exembajadora cuando termine este programa.
La compañera que pasó de cargar a Minguito, siendo evangélica, a cargar maletas diplomáticas por casi toda Latinoamérica.
Porque, si algo ha demostrado la diplomacia nicaragüense, es que una de las pocas políticas que nunca cambian es mover a Daysi.
Todo comenzó en marzo de 2023, cuando la enviaron como embajadora a Venezuela. Sin experiencia diplomática.
Aunque bueno, eso nunca ha detenido ninguna promoción “revolucionaria”.
Todo iba aparentemente normal hasta enero de 2026. Cuando se llevaron al compañero Nicolás Maduro. Y, entre bombazos, la compañera Rosario mandó a traer a Daysi desde Caracas.
Ni tiempo le dio de comerse su última arepa. Regresó a Nicaragua. Apenas había encontrado el cepillo de dientes en su maleta y el 3 de febrero… ¡PUM!
La mandaronpara Cuba. A este pasó en cualquier momento aparece en la sección de objetos perdidos de su aerolínea favorita.
De Caracas a La Habana. Qué crueldad con la compañera. Seguramente ya tiene pesadillas con portaaviones y helicópteros.
La compañera Daysi apenas estaba viendo cómo ubicar el Malecón en Google Maps con el internet de La Habana y ¡PUM!
El 27 de marzo… ¡OTRA VEZ PARA AFUERA!
Cincuenta y tres días en el cargo.
Duró más una bolsa de nacatamales en una Purísima del Reparto Schick.
Mientras tanto, en Venezuela comenzó el casting diplomático más extraño de América.
Primero llegó Valezka Fiorella López. La nombraron. La presentaron y la corrieron en menos de un mes. Rindió menos que un litro de gasolina en Managua.
Después llegó Isidro Antonio Rivera. Parecía que ahora sí había estabilidad. Pasó el primer mes, pasó el segundo, y después… También destituido.
Duró menos que el Movimiento 4 de Mayo de Juan Carlos Ortega Murillo.
Con todos esos movimientos, nadie sabe quién era el embajador. En menos de cinco meses hubo cuatro nombramientos y tres remociones.
¡Más entradas y salidas que en un motel el 14 de febrero!
El retrato oficial del embajador ya no lo hacían enmarcado. Lo hacían con calcomanías, estilo álbum del Mundial.
Y cuando parecía que el concurso había terminado… A Daysi la volvieron a mandar a Caracas.
La pobre compañera ya no sabe en qué país se va a despertar mañana.
Y si la tendencia continúa, para cuando transmitamos el próximo programa habrá presentado cartas credenciales en Burkina Faso o en Nigeria.
¡Ah no! Ahí ya tenemos al eterno estudiante, Luis Andino. Los sueños sí se cumplen. Buena suerte, compañera Daysi.
