¿Quiénes somos?

El Bastimento nació como una reacción ante las violaciones sistemáticas a la libertad de prensa y de expresión en Nicaragua bajo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y especialmente frente a la brutal represión y las violaciones a los derechos humanos que se desataron a partir de abril de 2018.

Surgió de conversaciones cargadas de rabia, crítica e impotencia dentro del podcast La Republika, donde el humor y la sátira comenzaron a convertirse en una forma de resistencia.

Éramos tres: un caricaturista, una activista y un periodista.

Decidimos crear un espacio donde el humor, la sátira y la crítica ácida fueran armas contra los abusos de poder. Un lugar para decir lo que no se podía decir en otros espacios. Para reírnos —a veces con humor negro— de la rabia, la impotencia y la resistencia que sentíamos frente a un país que se cerraba cada vez más.

Como miles de nicaragüenses, enfrentamos amenazas, violencia, miedo, desesperanza y, finalmente, el exilio. Con el tiempo, el grupo se dispersó.
Hoy, El Bastimento continúa como un proyecto personal.

Detrás del teclado estoy yo: Abixael Mogollón.

Mi relación con el periodismo siempre estuvo ligada al humor y la sátira, incluso antes de saber que sería periodista. Soy de Corinto y fue ahí donde, en 2007, hice mi primer video humorístico señalando el retroceso en la libertad de expresión que representaba el regreso de Daniel Ortega al poder. Sin saberlo, ese fue el inicio de un camino.

Más tarde, entre estudios inconclusos y trabajos precarios, entré a la carrera de periodismo en Managua. Descubrí el mundo del podcast y confirmé algo que siempre supe: soy una persona de radio.

Con mucho esfuerzo compré una consola y empecé a grabar micro-podcasts. Uno de ellos era una sátira denunciando la llamada “Ley de Seguridad Soberana” de la dictadura, en diciembre de 2015.

Ese audio llegó a oídos de Patricia Orozco, entonces directora del programa Onda Local, transmitido por Radio La Primerísima. Le gustó y me propuso crear una sección de sátira política. En ese momento estudiaba los fines de semana y trabajaba en lo que podía en la capital. Tras pensarlo mucho, dejé la seguridad de un empleo estable para lanzarme al periodismo, aunque aún no había terminado la carrera.

Aquella sección, se llamó El Aguijón. Fue durante esos años de las pocas capsulas de satira politica radial que se hicieron en Nicaragua.

En Onda Local no solo hice humor: también realicé reportajes sobre derechos humanos, corrupción, desigualdad y memoria. Ahí entendí, por primera vez, lo que significaba hacer periodismo de verdad.

A finales de 2017 salí de Onda Local para integrarme a Artículo66, un medio recién fundado. Allí me tocó vivir y cubrir desde las calles la violencia desatada por la dictadura en abril de 2018. Transmitimos la represión policial, hicimos sátira audiovisual con el segmento La Tajona, y aprendí el rigor del trabajo diario en un medio escrito. Fue en ese contexto que nació elbastimento.com.

En 2019 di el salto al diario LA PRENSA. Escribí para el periódico y para las revistas Domingo y Magazine. Nunca he sido más feliz como periodista que en esa etapa. Fuimos parte de la última generación de periodistas que vivió el día a día de un periódico funcionando dentro de Nicaragua, los últimos en ver salir el diario a las calles.

En julio de 2021, un mes antes de que LA PRENSA fuera confiscado por el régimen, tomé la decisión de salir del país debido a las amenazas y al seguimiento policial del que era víctima.

Lo único que me quedó del periodismo fue El Bastimento.
Y me aferré a él.

Aquí sigo: escribiendo para denunciar, para reír, para provocar y, sobre todo, porque nadie más está haciendo esto de esta manera.


Misión

Usar el humor, la sátira y la crítica social como herramientas periodísticas para denunciar los abusos de poder, las violaciones a la libertad de prensa y de expresión, y las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua.

El Bastimento busca, principalmente, provocar reflexión, incomodidad y pensamiento crítico en contextos donde el miedo, la censura y el silencio han sido impuestos como norma.


Visión

Ser un espacio de referencia de periodismo satírico y crítica política sobre Nicaragua, capaz de documentar la realidad desde el exilio, resistir a la censura y demostrar que el humor también es una forma legítima de memoria, denuncia y libertad de expresión.

A largo plazo, El Bastimento aspira a crecer como un proyecto independiente, colaborativo y sostenible, que mantenga viva la crítica en un país donde el poder teme a la risa tanto como a la verdad.